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| Municiones de Racimo |
Las municiones de racimo son armas que incluyen contenedores y sub-municiones. Están diseñadas para abrirse en el aire, dejando caer y esparcir cientos de sub-municiones o bombetas. Son lanzadas desde el aire o desde la superficie. Los contenedores se abren sobre un área objetiva que puede ser hasta un kilómetros cuadrados, y dispersan los sub-municiones que son diseñados para explotar cuando hacen contacto con objetos o la tierra.
Municiones de racimo son usadas en guerras ya que se las considera útiles cuando se necesita atacar objetivos dispersos. Se opina también que no hay alternativas adecuadas para municiones de racimo. Soluciones técnicas, como mecanismos de auto-destrucción, son a menudo presentadas como una solución del problema, sin embargo hay un rango de fallo de entre 10% - 80%.
La crítica internacional sobre municiones de racimo está creciendo a causa de los altos riesgos para los civiles. Según el informe ‘Fatal Footprint’ (“huellas mortales”) publicado por Handicap Internacional, el 98 % de las víctimas de municiones de racimo son civiles.
En mayo de 2007, la Junta del Foro adoptó una declaración política acerca de municiones de racimo y la organización está comprometida de promover una prohibición internacional total sobre estos tipos de armas.
Una prohibición global - La Convención sobre municiones en racimo
También conocido como el proceso de Oslo, el Proceso de las Bombas de Racimo fue lanzado en febrero de 2007 cuando un grupo de 46 estados manifestaron su predisposición con la Declaración de Oslo. Éste instrumento Internacional compromete a los Estados a "concluir antes del 2008 un instrumento internacional jurídicamente vinculante que prohíba el uso y almacenamiento de las bombas de racimo que causan daños inaceptables a los civiles y garantice la adecuada prestación de atención y rehabilitación a los sobrevivientes y limpieza de las zonas contaminadas".
Antes de las negociaciones finales en Dublín hubo varias conferencias regionales, llevando el proceso de Oslo más cerca de alcanzar su objetivo.
Una Conferencia Diplomática fue celebrada en Dublín en mayo del 2008, con la asistencia de más de 100 Estados, donde se aprobó la Convención sobre las bombas de racimo.
El objetivo de la Convención es una inmediata e incondicional prohibición de todas las bombas de racimo que causan daños inaceptables a los civiles. Cada Estado Parte se compromete a nunca, en ningún caso, utilizar, desarrollar, producir, adquirir, almacenar, conservar o transferir bombas de racimo, o ayudar a otra parte en la posibilidad de hacerlo.
El Convenio no prevé ninguna excepción. También fue un logro muy importante el que no haya ningún período de transición durante el cual éstas armas al margen de la ley puedan aún ser utilizadas. El Convenio también establece nuevas normas para la asistencia a las víctimas y para la limpieza de las zonas afectadas. La firma del convenio tuvo lugar en Oslo, Noruega, donde 93 Estados firmaron la Convención sobre las bombas de racimo el miércoles 3 de diciembre de 2008. La Convención prohíbe el uso, producción, el almacenamiento y la transferencia de las bombas de racimo.
Visite la página Web de la Coalición contra las municiones en racimo (CMC) para una actualización sobre signatarios y ratificaciones: http://www.stopclustermunitions.org/
El Foro Parlamentario felicita a todo los involucrados en éste proceso por su trabajo, y basados en la Política adoptada, expresa su compromiso de apoyo a la Convención sobre las Bombas de Racimo que conducirá en una nueva y eficaz asistencia a las víctimas, limpieza de las zonas afectadas y la prohibición de uso de bombas de racimo. |



















